Se parece como un huevo a una castaña
Este refrán o pacopaco se usa para decir que dos cosas no se asemejan en nada. Ése es su significado aceptado comúnmente, pero se trata de una expresión ambigua. Es decir, alguien que no haya escuchado nunca el refrán en contexto podría pensar que sí se parece un huevo a una castaña. A saber: tienen una forma redondeada, un tamaño pequeño que entra en una mano, una superficie lisa y suave, son productos de la naturaleza, son simiente, se comen, nadie se los folla, quizás con excepción de los huevos en sexo prenatal (Rami sabe de lo que hablo). No sé, una comparativa entre una ameba y una estrella de neutrones sí me parecería algo digno de destacar su diferencia, pero entre un huevo y una castaña… Está en la línea de los dichos como “le das la mano y te coge el brazo”, que aunque su significado sea el que es, que la persona a la que se refiere es algo aprovechadilla, que coge confianza rápido, si visualizas la escena de alguien dándole la mano a alguien y agarrándole del brazo es una imagen de gran cordialidad y educación.
Con estos datos ya deberías saber o intuir de qué va a ir el post: sí, de comparativas, has acertado, enhorabuena, eres un friki con la cabeza tostada o elevado pensamiento lateral. O también puede haber sido una coincidencia… El asunto es que empecé queriendo hacer un artículo sobre Los Ramones, pero como el tema de Juako las gracietas no iban tanto con ellos como con la similitud entre las rumbas, y sólo tenía otro tema más sobre ellos de Los Petersellers, en el cual sí hacen coñas con la sonoridad similar de sus temas, de esa ausencia de material ramoniano han venido estos lodos. Y lo curioso es que en ambas canciones se nombra al feo de los Ramones. Vean, vean, escuchen, escuchen.
Escupite
El chiste “-Quiero Colgate. -Y yo escupite y matate,” la parte del “escupite,” ¿qué aporta al chiste, aparte de mera sonoridad, con el juego ése de las erres que faltan? El tío, ¿qué pasa? ¿Se lo piensa? “Ostia, que quiere colgarmeee…” De entrada piensa en echarle un lapo, algo puramente humillante, algo que no hace daño más que al orgullo, y si acaso algo de asco, u hola en lenguaje punk, pero inmediatamente, porque no le da tiempo a razonarlo con esa velocidad de contestación cuyo impulso nervioso se queda en la médula, en León, que no le llega al cerebro, como cuando te quemas, esa reacción instintiva le lleva a la conclusión de que, qué hostias, que si me cuelga me mata, ¡pues yo también! No especifico el modo, a tanto la médula no llega, eso ya es trabajo para la mente, el de arriba, el cerebro, la CPU, yo doy la mejor reacción posible dadas las circunstancias. Escupite, no me jodas… Mal, ostia, proporcionalidad, muerte por muerte. Ay, si la evolución nos hubiera dado más capacidad de decisión a la médula, yo qué sé, igual hasta habríamos evitado la II Guerra Mundial, la I ya tal. Na, que nos han dejado a los de soporte de mantenimiento para llevar las conexiones de fibra nerviosa de 1Pbps cuando hay un riesgo grave para alguna parte del cuerpo, que además te llevas un susto… Estás ahí tan tranquilo, mandando pergaminos de información de un lado para otro, con los Usain Bolt ésos con forma de espermatozoide que salían en “Érase una vez el cuerpo humano,” y de repente, petición de Remedy con prioridad Top megatop: “fuego en la mano izquierda, orden: retirar cagando leches.” La médula no tenemos nuestro departamento de defensa por si nos pasa algo, si se nos estropea la red todo se para de ahí para abajo, lo de arriba sigue funcionando, hasta en el cuerpo humano hay órganos de primera y de segunda, aunque el líder está bien donde está bien protegido por fuera, aunque algunos se empeñen en atacarlo desde dentro por vía oral, nasal, pulmonar, intravenosa, y hasta rectal.
The Beatles – Let it be
Ei, que el blog ha hecho un año, en Twitter va la cosa por los 200 seguidores, y no lo hemos celebrado ni nada. ¡Incluso parece haber humanos que lo leen, a alguno hasta le gusta!
En este post como rollo especial va a ir del tema con más birsiones de las que tenga noticia, 6, es decir, 1 set, que no Punset. El tema original es de los sempiternos escarabajos con su leritbi, incitando a no recoger tu habitación o cambiar lo que sea. «Déjalo como está», o «si funciona no lo toques» podría haber sido el título si hubieran sido españoles en vez de británicos o ingleses.
Escombro
Tengo el blog más muerto que un investigado en la trama Gürtel, así que para resucitarlo voy a darle vidilla nuevamente con un viejo texto, inspirado en los micromundos del señor Stone de donde es el Arcipreste, más conocido como Piedrahita. Vamos a ello tras la breve introducción.
Escombro
Hoy voy a hablar de un objeto que no está en todas las casas. Moran en nuestros hogares y en los bajos de los colegas. En las casas están siempre en el salón, encima de las mesitas o en las estanterías cercanas: las cajitas de los porros. Esas cajas son como un pequeño universo en su nucleosíntesis primordial: a partir de cuatro elementos fundamentales (fuego, papel, tabaco y… productos de la huerta, ya sea en su versión sólida o verde), acaba convirtiéndose en multitud de seres, en general inertes: botones, bolis, tickets, mecheros, cartones, boquillas, velas, paraguas, llaves… algas y todo tenemos nosotros, y eso que no revolví. Ahora cuando pierdo algo es el primer sitio donde miro.
Las cajitas de porros son seres maravillosos. Son como la despensa de una hormiguita. Tú la vas poniendo debajo siempre que te haces un porro… ¿Siempre? Siempre no… Cuando te acuerdas de ella. Hay veces que parece como que te llama: “¡Ponme debajo, ponme debajo! ¡Dame de comer!” Y cuando la coges haces el bien, ahora te explico el porqué. Hay veces que llega ese día, llamémosle maldito, en el que estás tirado sin un chusco, y de repente oyes como una voz: “¡Cógeme! ¡Piensa que soy una manzana!” Y dices: “¡Ostia, la cajita!” Y la cara que se te pone es para hacerle una foto y enmarcarla. Entonces la empiezas a vaciar. Eso menos de media hora no te lleva, y eso si no eres muy exquisito. Así es como la caja te muestra el universo que ha generado y preservado. Lo vas sacando todo, ocupando toda la mesita, el sofá, la estantería, empiezas a pensar en mudarte…
Hasta que por fin llegamos al fondo, ¡a nuestro tesssoooooorooooo! Esa mezcla polvecina de restos de tabaco, hash, maría, patatita frita, pelos… Escombro. Eso en cualquier lugar del mundo se define como escombro. Pero es un escombro maravilloso custodiado por nuestra cajita salvadora de la tristeza que, a la par que nos alegra un día, nos enseña una virtud: la de guardar para fumar mañana lo que no dejes para barrer hoy.
Serrat – Mediterráneo
En este post tenemos al mítico Serrat (to be rata en spanglish) con un tema que nos indica de una forma bastante amplia donde fue concebido, se conoce que no se acuerda muy bien. Se trata de una gran extensión de agua casi interior que contiene otros mares más pequeñitos, y que da nombre hasta a una dieta saludable (¡hola!) que va perdiéndose con el devenir de la comida basura. Lo pone el título del post, así que vamos con juguetes para compartir (como dildos de medio metro), “Mediterráneo”.
Chándal
El chándal es un prenda curiosa. De críos no nos imaginábamos la vida sin unos ropajes que eran el summum de la comodidad: elásticos, blanditos y ligeros. Nos parecía estúpido tener que llevar otro atuendo más incómodo para ganar en elegancia. A día de hoy, salvo para la gente que hace deporte, del cual se puede salir, los chandal(l)s (¿se escribe con una «l» o con dos? ¿O las dos son aceptables?) se hallan en algún rincón profundo de nuestro armario, arrugados y cogiendo polvo. Con el cariño y amor que les profesábamos de pequeños… Ahora todo lo más los usamos como prenda manchable y rompible, ya sea para pintar o alguna otra tarea del hogar.
¡Ay, cuando se nos rompían de críos…! Unas rodilleras convertibles en coderas cuando cascaban por la zona más habitual, o parches con cualquier anagrama si la rotura se producía en otras partes de la prenda, eran puestas habitualmente por tu madre, tía o abuela, cuestión ésta de la costura en la que hemos avanzado mucho en la igualdad de género con los años. Tras la bronca por haberlo roto, una vez instalas se convertían en una protección suprema, tanto para la prenda como para nuestras articulaciones de las extremidades.
Seguridad Social – Quiero tener tu presencia
Escribo esto con unas birras de menos (en la nevera) y, siguiendo la filosofía LIFO (Last In, First Out), usada en estructuras de datos como pilas </culturilla_informática>, vamos con este post en que meto la última birsión topada recientemente, gracias a un tipo que vi actuando conjuntamente con El Sobrino del Diablo en la sala El Pez Eléctrico.
El grupo que ha hecho el tema original es Seguridad Social, cuyas siglas SS podrían significar «sección sindical» o algo chungo de la época alemana imperialista. Quieren tener tu presencia, como la gente que hace ouijas en relación a los espíritus, así que vamos con ella.
Al Bano y Romina Power – Felicidad
Este temazo de Al Bano y Romina Power, que por cierto, es la primera vez que les veo sus jetas, he estado sincronizándolo a la vez con el de los primeros birsionantes, y aparte de que detecté que Los Gandules se aceleran y frenan cuando les salen de las narices, ya que he tenido que ir saltando de vídeo en vídeo para frenarlo y que sonaran a la vez, en vez de ser siempre el mismo vídeo el que tenía que frenar (no sé si me he explicado, bueno, eso sí, no hay duda, de lo que no la hay no es de si se me ha entendido), pues eso, que mola pila, es pura felicidad, pese a que el nombre del tipo viene a estar en contra de cierta colega de Mansilla que ha sufrido la ley mordaza en sus carnes (fin de la pausa publicitaria reivindicativa), o también podría ser la respuesta del tipo a la pregunta «¿donde vas» tras una necesidad excretora del preguntado respondiendo usando un teclado extranjero sin la letra «ñ». Iba a poner la «ñ» con un enlace al frikcionario, pero resulta que no tengo ninguna…
Y el de la tipa suena como una bebida energética. ¡Qué fuerte! ¡No tiene nada que ver con la fuerza! ¡Lo que tú digas Doc! También podría significar una bomba que se entierre a escasos centímetros de la superficie y cuyo mecanismo de explosión lo provoque la presión sobre el artefacto, y también las hay submarinas (había escrito por dixlesia «sumbarinas», seré subnormal…), así redondo negro y con picos, con forma de oriciu, y que necesite por algún motivo un tipo de memoria digital de sólo lectura (ROM, para los no informáticos, que luego mi padre dice que no entiende cosas), pues el led que le ponen al lado con el indicativo «power», que se pone así verdecico cuando está conectado. Me enrollao un poco, ¿no? 😛
Frikcionario – Suplemento I
En las casas solía haber una colección de libracos tochos, que venían a ser una especie de Wikipedia o Google, pero en papel impreso y en orden alfabético, que nos servían principalmente para hacer trabajos para el colegio sin necesidad de ir a una biblioteca, o buscar palabras guarras que desconocíamos. Ante el avance de nuevos conocimientos era necesario adquirir nuevos tomos, que además provocaban un buen fastidio al no entrar ya en la estantería.
En nuestra casa disponíamos de la Gran Enciclopedia Larousse, cuyas actualizaciones se llamaban “Suplemento” junto con el número del tomo en codificación romana. Dado que el frikcionario seguirá creciendo mientras se me sigan ocurriendo chorradas, y para facilitar sus actualizaciones que iré incrustando en los posts correspondientes a su letra, adaptaré dicha nomenclatura para éstos de actualizaciones, y que así quizás sean más llevaderos que ponerse a leer todo el tocho del tirón.